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Próximo
destino, La Casilla
IRATXE
JIMÉNEZ CAVIA
Tras meses de retraso y cambios
en el proyecto inicial, el tranvía vuelve
a encarrilar su futuro y arrancan las obras que
le llevarán hacia La Casilla y, en próximas
fechas, por Hurtado de Amezaga hasta cerrar el
anillo tranviario.
De momento, los trabajos se centran
en el trazado de un kilómetro que recorrerá
por la calle Autonomía, donde se ubicarán
las dos nuevas paradas, y que obligará
a los operarios a cerrar al tráfico hasta
tres carriles mientras duren las obras. Sin duda
un inconveniente con el que los vecinos de la
zona tendrán que aprender a convivir.
Rekalde se queda sin tranvía
El populoso barrio de Rekalde
se queda de momento sin el polémico tranvía.
Los más de cinco años de oposición
vecinal al proyecto y las dudas sobre la viabilidad
del trazado por las calles de este distrito bilbaíno
han motivado la paralización del plan en
favor de la ansiada Línea 4 de metro.
Mientras unos vecinos consideran
que el tren ligero traería más inconvenientes
que ventajas, como pérdida de estacionamientos,
ruidos o problemas de tráfico, otros residentes
de Rekalde ven al tranvía como una opción
viable de transporte público y han reunido
2.500 firmas para apoyar el proyecto, que además,
consideran compatible con el metro.
En cualquier caso, el Gobierno
vasco ya se ha posicionado. Ha paralizado la llegada
del tranvía a Rekalde y ha anunciado que
la Línea 4 del metro conectará el
barrio con la plaza Moyua. Se trata de una alternativa
que contenta a la mayoría de los vecinos
aunque tengan que esperar todavía bastantes
años para ver este proyecto hecho realidad.
Cierre del anillo
El denominado anillo tranviario
quedará cerrado por lo tanto sin pasar
por Rekalde. Desde Basurto, el tranvía
seguirá por la calle Autonomía con
una parada justo antes de llegar al viaducto de
Sabino Arana; después, continuará
por esa misma vía hasta La Casilla, donde
efectuará otra parada. Se detendrá
de nuevo a la altura de Enrique Eguren para avanzar,
a continuación, hasta la plaza Zabalburu
y seguir por Hurtado de Amezaga, donde habrá
una nueva estación que aún no tiene
una ubicación definitiva. Por último,
el tren ligero llegará a Abando, donde
cerrará al fin el anillo tranviario.
La ejecución de los trabajos
se dividirá en tres fases. En primer lugar,
se llevará a cabo la construcción
del trazado que discurre entre Basurto y La Casilla.
Después, le tocará el turno al tramo
entre La Casilla y Zabalburu. Y en una tercera
fase, se acometerán los trabajos desde
la plaza Zabalburu hasta Abando.
40 años después
El 18 de diciembre de 2002 el
tranvía volvió a surcar las calles
de Bilbao tras casi 40 años sin circular
por la villa. Silencioso, moderno y ecológico,
el tren ligero se ha convertido poco a poco en
mucho más que un mero reclamo turístico
y cada día son más los usuarios
que utilizan este medio de transporte para sus
desplazamientos.
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