|
El soterramiento del tren
de mercancías por Irala sufrirá
«meses» de retraso
J. M. REVIRIEGO
El secretario de Estado de Infraestructuras
del Ministerio de Fomento, Víctor Morlán,
anunció ayer que, «forzosamente»,
hay que elaborar un nuevo informe técnico
sobre el soterramiento de la línea de mercancías
de Feve que atraviesa el barrio de Irala a cielo
abierto. La redacción del documento, que
completará al ya realizado por Bilbao Ría
2000, conllevará repercusiones de distinto
signo. Aunque no altera el proyecto ya aprobado
por la sociedad urbanística, sí
provocará un retraso «de meses»
en el tajo y la incorporación de un enlace
en el tramo ferroviario, valorado en 5,7 millones,
para intentar paliar en la medida de lo posible
la demora.
El soterramiento de las vías
de mercancías constituye una operación
de envergadura, ya que está íntimamente
relacionada con la obra 'gemela' que se realiza
en la actualidad en la línea de pasajeros
a su paso por Basurto.
Ambos tramos cuentan con un trazado común
que se bifurca a la altura de Gordoniz, desde
donde discurren de forma independiente.
Las mercancías estacionan
en Ariz, en Basauri, mientras que los pasajeros
van a los andenes de La Concordia, en Bilbao.
La idea era abrir el tajo de Irala justo cuando
acabara el de Basurto, presumiblemente el año
que viene. Morlán, que ayer asistió
al plenario de Ría 2000 en su calidad de
consejero, explicó que «la Ley del
Sector Ferroviario, en las líneas de interés
general, exige ahora una declaración de
impacto medioambiental» en el tramo de Irala,
además del trámite de exposición
pública.
Otra cosa es por qué no
se había decidido este procedimiento cuando
los socios de Ría 2000 recuperaron el acuerdo
para soterrar el trayecto, de 1,7 kilómetros
-de ellos, un kilómetro a través
de un túnel-, tras meses de dimes y diretes
sobre la forma de financiarlo. Según fuentes
próximas al ministerio, la explicación
reside en que, entonces, el proyecto contemplaba
la ejecución sobre el trazado actual, un
diseño que a la postre varió para
recoger la excavación de un nuevo túnel
paralelo al que presta hoy servicio.
«Es obligatorio»
Morlán, que ha formado
parte del gabinete de crisis creado en Barcelona
por el caos en las líneas de tren de Cercanías,
explicó ayer que «es obligatorio
cumplir con el trámite» de elaborar
otro estudio informativo sobre Feve en Irala,
previo al proyecto de construcción. En
un intento por agilizar el proceso, Ría
2000 iniciará «con urgencia»
la creación de un enlace con el tramo ya
en ejecución, con un presupuesto de 5,7
millones a pagar entre la sociedad de gestión
urbanística y el operador ferroviario.
El soterramiento de esta línea
de mercancías estuvo envuelto en la polémica
a meses de las elecciones de 2007, por la falta
de acuerdo entre los socios de Ría 2000
para costear la obra, exigida por los vecinos.
Finalmente acordaron financiar el tajo, valorado
en 24 millones, con el siguiente reparto: Feve,
9,5 millones; Ayuntamiento y Diputación,
6,2 cada uno; y Ría 2000, 2,3 millones.
Una ingeniería inspeccionará antes
el estado de 80 edificios para garantizar la seguridad.
|