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El Ayuntamiento rematará
el paseo peatonal de Olabeaga y Zorroza con otros
500 metros
LUIS GÓMEZ
El Ayuntamiento de Bilbao rematará a finales
del próximo verano el paseo peatonal que
unirá Olabeaga y Zorroza. Serán
en total algo más de 1.500 metros los que
bordearán la ría y simbolizarán
la transformación de una ciudad cuyos cambios
más visibles arrancaron por el centro y
ahora se extienden por sus límites territoriales.
La tercera fase de este eje arrancó ayer
e incluirá la ampliación de la zona
peatonal con otro medio kilómetro de longitud
-que discurrirá paralela al bidegorri-
y que se reforzará con nuevas zonas de
esparcimiento y recreo, además de instalaciones
infantiles.
Las obras, con un presupuesto
de 1,1 millones de euros y un plazo de ejecución
de diez meses, darán un «vuelco total»
a un barrio que «mira al futuro sin olvidar
su pasado». Esta actuación, según
el alcalde, marca «un antes y un después»,
puesto que pretende acercar Zorroza «al
centro de la ciudad», al tiempo que orientar
Olabeaga a la ría convirtiéndolo
en un espacio «más abierto y espacioso»
para los residentes. El plan del Gabinete Azkuna
ambiciona hacer de Bilbao una ciudad en la que
los «habitantes no tengan la necesidad de
salir de su barrio» para disfrutar de espacios
de ocio y «restar protagonismo» a
la presencia de los vehículos.
Con esta premisa, el alcalde,
acompañado del delegado de Obras, José
Luis Sabas, no pudo ocultar su satisfacción
por el acuerdo suscrito ayer por la Junta de Gobierno.
En medio de un ambiente frío -el mercurio
no superó los siete grados- y «sin
un caldito caliente que llevarse a la boca para
calentarse», bromeó-, Azkuna se congratuló
por alcanzar el compromiso de «llegar a
Zorroza» - la «muga»- y concluir
la recuperación de la margen de la ría
que transcurre bajo las vías. Una zona
que, admitió, «estaba hecha un asco»,
plagada de zarzas y matorrales.
Cuando terminen las obras, el
panorama será bien distinto con la apertura
de un espacio «perfecto» para la práctica
de deportes al aire libre, como baloncesto, senderismo,
footing... La terminación del bidegorri
se alternará con pequeños circuitos
de cross y se «interrelacionará»
con áreas de descanso, zonas de merendero
y un solarium.
«Memoria histórica»
Para garantizar la recuperación
medioambiental de este enclave, los taludes que
se encuentran a ambos lados del paseo se repoblarán
con especies autóctonas. «Dará
un reflejo de belleza a la ría»,
remarcó Sabas. Además, a lo largo
del paseo se instalarán paneles interpretativos
y juegos didácticos que contribuyan a recuperar
la «memoria histórica» de un
barrio que, a partir del siglo XIX, comenzó
a acoger «talleres, muelles, puentes, astilleros...
Hoy sólo quedan algunos restos de esta
actividad del pasado, pero este patrimonio no
debería pasar al olvido», subrayó
Azkuna.
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