| «Las
limitaciones de espacio obligan a hacer un campo
muy racional»
Arruti explica que
el nuevo San Mamés «contará
con tres plataformas de grada y será como
un gran neumático ovalado»
Es
uno de los miembros de la directiva del Athletic
que más sabe del nuevo San Mamés.
Federico Arruti, arquitecto y vicesecretario de
la junta, explica las principales características
de un campo 'cinco estrellas'.
-¿En que fase se encuentra
el proyecto del nuevo campo?
-Estamos a la espera de que avance
el proyecto urbanístico, que se aprobó
hace diez o doce días. Hay que esperar
a que el expediente culmine en su aprobación
y a partir de ahí nos pondremos manos a
la obra.
-¿Y una vez superado
este paso, cuándo se podrá dar a
conocer el proyecto?
-Queremos dejar el proyecto básico
avanzado este verano, que tendremos elecciones
de por medio.
-¿Hay riesgo de que
se paralice si una nueva junta decide que no conviene
ese planteamiento para el club?
-Creo que estamos dando unos pasos
que son asumibles por todo el mundo. No lo hacemos
con afán de protagonismo, sino que queremos
asegurar este plan vía consenso. Hasta
ahora, el tema urbanístico nos ha marcado
el ritmo, pero todos los pasos que hemos dado
han sido sopesados. Deseamos que el que venga
al club tenga un proyecto sólido y un trabajo
complicado ya resuelto para que pueda seguir avanzando.
-O sea, que no parece que haya
un riesgo de marcha atrás.
-Hombre, nosotros cuando llegamos
nos encontramos con un anteproyecto de Norman
Foster, pero era otra ordenación. Ahora
mismo tenemos encima la ley del péndulo
con el proceso electoral, pero los carriles en
los que está el nuevo campo son seguros,
y no chocan con ningún interés.
-Si no hay ningún contratiempo,
¿cuales son los plazos de construcción
previstos?
-30 meses. A eso hay que añadir
otros seis para finalizar el fondo que ocupará
los terrenos de la actual tribuna principal. De
este modo, en la primera temporada, el aforo será
de unos 45.000 espectadores.
-¿De qué tipo
de campo estamos hablando?
-El más moderno, dentro
de las connotaciones urbanísticas que tenemos.
Su situación implica que no hay lugar a
muchos dibujos. Es decir, que será un campo
muy denso, que aprovecha todo el perímetro
de suelo disponible. Imagina un gran neumático
ovalado, tipo Allianz Arena -el nuevo campo de
Munich- pero sin la filigrana estética
exterior, porque aquel es un campo para ser visto
desde cientos de metros de distancia. En nuestro
caso, eso no se da, pero a cambio tenemos todas
las ventajas de que será un campo urbano,
con todo el transporte público que permitirá
a los aficionados dejar el coche en casa. Será
moderno, bonito, sin agresión al panorama
visual.
-Por lo que parece, los casi
40.000 metros cuadrados de terreno cedidos por
el Ayuntamiento marcan el diseño.
-Bueno, va a ser un campo muy
racional para meter el público que queremos.
La parte exterior puede ser diferente, original,
pero por dentro todo está claro. Los graderíos
tienen que ser tres plataformas, porque si hiciéramos
el campo con dos, al estilo del actual San Mamés,
practicamente tendríamos el mismo aforo.
Entre la primera y la segunda altura irían
colocados los palcos VIP, mientras que la tercera
grada contaría con una mayor inclinación
para que los espectadores puedan contar con una
visión adecuada.
-Casi, casi con calzador.
-Bueno, ha habido que ajustarse
para alcanzar la capacidad necesaria. No nos podemos
tomar ninguna licencia en superficies perdidas,
va a ser un campo completamente aprovechado, buscando
los perfiles de inclinación adecuados para
tener la visibilidad perfecta. Pero bueno, también
hay que decir que será un campo de primer
orden, con todo tipo de comodidades, total accesibilidad,
con todos los requisitos que exige la UEFA, que
ya sabemos que es muy estricta.
-Antes ha mencionado que contará
con palcos VIP. ¿Saben más o menos
el número?
-Depende un poco del estudio de
mercado que hagamos, y de las necesidades que
veamos, pero en principio más de cien.
Si el estudio resulta positivo, podríamos
hablar incluso de 180, pudiéndose hacer
dos filas de palcos. Pero todavía tenemos
que hablar con empresas, los candidatos a socios...
-Y una de sus características
será la cubierta retráctil.
-En principio estamos decididos
a que la lleve. Que sea un campo de primerísimo
orden.
-Eso favorecerá el hecho
de acoger otro tipo de eventos.
-Así es, queremos que sea
un recinto versátil, que pueda acoger grandes
conciertos. Las instituciones mostraron mucho
interés en este aspecto y nosotros hemos
recogido esta propuesta.
-¿Hubo alguna otra petición?
-Sólo que no hiciéramos
del campo un negocio, es decir, que no tuviera
un centro comercial, por ejemplo, o un hotel.
El modelo de 'pelotazo' no gusta.
-¿Entonces no va a tener
instalaciones complementarias?
-Puede albergar en los bajos algún
restaurante, centros de comida rápida,
pero algo comedido, porque tenemos que tener claras
cuáles son nuestras necesidades, que en
principio son dos: Un gran museo del Athletic
y una gran tienda oficial. Luego, toda la infraestructura
básica, así como vestuarios especiales
para conciertos musicales. Y a partir de ahí,
lo que quepa.
-Y de cara a la construcción,
¿ya se ha pensado cómo se va a decidir
quién lo hace? ¿Va a ver un concurso
público de arquitectos o será una
pequeña selección a nivel mundial?
-La verdad es que lo tenemos un
poco en capilla. Pensamos que los concursos deben
tener capacidad de ideas, pero en este caso no
está fácil, por las limitaciones
propias de la obra. Podríamos hablar con
cuatro o cinco de los mejores, o también
pensar en los de la zona, pero es que estamos
muy encorsetados y no creo que puedan aportar
demasiado al proyecto.
-¿Que referencias tienen
de campos europeos?
-Sabemos de los campos del Mundial
y del Europeo de Portugal. La verdad es que nos
gusta más el modelo alemán, y el
que más se ajusta en cuanto al tema del
precio y las localidades.
-Y hablando de precios, ¿de
cuanto dinero estamos hablando?
-De unos 180 millones de euros,
aunque espero que estemos por debajo. Digamos
que ese es el límite. Más o menos,
el precio por localidad es de medio millón
de las antiguas pesetas, que es la referencia
de los estadios alemanes que se han construido
hace un par de años.
-¿Cómo se financia
semejante obra?
-En principio, la idea es que
un tercio se costee a través de nuevos
socios, mediante el adelanto de una serie de anualidades
a través de una entidad de crédito.
Otro tercio se puede costear con los palcos VIP,
y el último tercio, a través de
las subvenciones públicas.
-¿Se van a implicar
las instituciones con el proyecto?
-Esperamos que sí. Hasta
el momento han demostrado buena voluntad, pero
no hay nada concreto. Nosotros no exigimos nada,
pero al menos queremos que se nos tenga en cuenta
al mismo nivel que en los casos anteriores, como
Anoeta y Mendizorroza. Tampoco pedimos un trato
de favor. Sólo que se tenga en cuenta lo
que representa el Athletic en la sociedad vasca.
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