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AlhóndigaBilbao se
presenta en sociedad
IRATXE
JIMÉNEZ CAVIA
La
transformación de AlhóndigaBilbao
en un puntero centro de ocio, cultura y deporte
ha llegado a su fin. Vecinos y curiosos disfrutan
ya de este nuevo espacio en medio de Bilbao, cuyas
instalaciones se iran inaugurando progresivamente.
La Alhóndiga
ha protagonizado buena parte del discurso municipal
de los últimos 20 años. Diferentes alcaldes -como
Pilar Careaga, José María Gorordo, Josu Ortuondo
e Iñaki Azkuna- han señalado al viejo depósito
neoclásico como el proyecto estrella para el ensanche
bilbaíno, de forma que el futuro del edificio
ha variado con los años y las diferentes visiones
de los gestores de la urbe. Pudo transformarse
en un bloque de viviendas, en un ambicioso cubo
de cristal que acogería al arte y la cultura,
en un polideportivo, en un museo de arte contemporáneo
e incluso en el futuro Palacio
de Deportes.
Finalmente,
el inmueble, declarado de interés cultural, se
convertirá en un moderno centro cultural y de
ocio con bibliotecas, salas de exposiciones, cines,
gimnasios, piscinas, restaurantes, solarium, etc...
Las obras, gestionadas por la sociedad Bilbao
Ría 2000, dividirán La Alhóndiga
en tres edificios, uno para cada uso: cultural,
ocio y deportivo. Entre los tres sumarán 40.000
metros cuadrados, casi el doble de la superficie
ocupada por el Museo Guggenheim.
Más allá
de las impresionantes cifras que ha barajado el
proyecto, la expectación del mismo reside en gran
medida en la capacidad de fascinación de Starck,
un diseñador acorde a la prestigiosa lista de
arquitectos y urbanistas que desde hace años dibujan
el presente y el futuro de Bilbao. "Quiero hacer
algo formidable, lleno de energía, de entusiasmo.
En definitiva, un edificio con la elegancia de
la inteligencia y la belleza de la felicidad",
resumió el francés en una de sus visitas a Bilbao. |