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AlhóndigaBilbao presenta
su
Mediateka
IRATXE
JIMÉNEZ CAVIA
La
transformación de AlhóndigaBilbao
en un puntero centro de ocio, cultura y deporte
ha llegado a su fin. Vecinos y curiosos disfrutan
ya de este nuevo espacio en medio de Bilbao, cuyas
instalaciones se han inaugurado progresivamente.
El último
rincón en abrir sus puertas es la Mediateka,
un edificio de tres plantas con más de
30.000 títulos en distintos soportes y
un sin fin de puntos de lectura. Aquí hay
también un espacio para los más
pequeños, Txikiland, y un sitio para los
amantes de la informática, con una sala
repleta de ordenadores MAC. Además, el
interior destaca por llevar también la
firma del arquitecto francés Phlippe Starck.
Y a la inauguración
de la Mediateka pronto se le sumará otro
atractivo: la cinemateca. Un proyecto que durante
28 años ha acogido el Museo de Bellas Artes
de Bilbao y que a partir de febrero se trasladará
a La Alhóndiga. La cinemateca se ubicará
en la sala 4 de los cines Golem, contará
con las últimas novedades tecnológicas
para mejorar las proyecciones y seguirá
teniendo como principal objetivo satisfacer a
los cinéfilos de la villa.
Un edificio con historia
La Alhóndiga
ha protagonizado buena parte del discurso municipal
de las últimas décadas. Diferentes alcaldes
-como Pilar Careaga, José María Gorordo, Josu
Ortuondo e Iñaki Azkuna- han señalado al viejo
depósito neoclásico como el proyecto estrella
para el ensanche bilbaíno, de forma que el futuro
del edificio ha variado con los años y las diferentes
visiones de los gestores de la urbe. Pudo transformarse
en un bloque de viviendas, en un ambicioso cubo
de cristal que acogería al arte y la cultura,
en un polideportivo, en un museo de arte contemporáneo
e incluso en el futuro Palacio
de Deportes.
Finalmente,
el inmueble, declarado de interés cultural, se
ha convertido en un moderno centro cultural y
de ocio con bibliotecas, salas de exposiciones,
cines, gimnasios, piscinas, restaurantes, solarium,
etc... Las obras, gestionadas por la sociedad
Bilbao Ría 2000, han dividido La Alhóndiga
en tres edificios, uno para cada uso: cultural,
ocio y deportivo. Entre los tres suman 40.000
metros cuadrados, casi el doble de la superficie
ocupada por el Museo Guggenheim.
Más allá
de las impresionantes cifras que ha barajado el
proyecto, la expectación del mismo reside en gran
medida en la capacidad de fascinación de Starck,
un diseñador acorde a la prestigiosa lista de
arquitectos y urbanistas que desde hace años dibujan
el presente y el futuro de Bilbao. "Quiero hacer
algo formidable, lleno de energía, de entusiasmo.
En definitiva, un edificio con la elegancia de
la inteligencia y la belleza de la felicidad",
resumió el francés en una de sus visitas a Bilbao. |