| La Torre
Iberdrola domina los trabajos en Abandoibarra
IRATXE JIMÉNEZ
CAVIA
La
Torre Iberdrola alcanzó ya hace un
año el techo de Bilbao con sus 165
metros de altura y 41 plantas. Ahora, es el
emblema de la compañía eléctrica
el que ha coronado el cielode la Villa. La
rúbrica descansa ya sobre una de las
fachadas de cristal del rascacielos a 165
metros de altura.
Y es que los trabajos en la
torre están ya a punto de concluir.
Septiembre de 2011 es la fecha prevista para
la conclusión de los trabajos y cada
día se van conociendo nuevos detalles
del futuro faro de Bilbao. Se sabe ya que
el rascacielos tiene sus plantas medio llenas
y que un restaurante se ubicará en
el primer piso para dar de comer exclusivamente
a los trabajadores de la torre.
Mientras, en Abandoibarra
continúan los trabajos, si bien algunos
proyectos han visto cómo sus presupuestos
y sus pretensiones se reducen.
Éste ha sido el caso
del Palacio Euskalduna, que está inmerso
ahora mismo en sus obras de ampliación
y que en las últimas semanas ha anunciado
que tendrá menos instalaciones (sótanos
y oficinas) de las previstas inicialmente.
Lo mismo ha ocurrido con la Campa de los Ingleses
y el jardín interior de la Plaza de
Euskadi, que han pasado de contar con 10 millones
de euros de presupuesto a cuatro millones.
Helipuerto en Bilbao
En
cualquier caso, el rincón más
vanguardista de Bilbao no deja de sorprender.
Una de las últimas novedades es el
helipuerto que se se ha construido en el
techo de la Torre Iberdrola. Una infraestructura
apta para vuelos sanitarios y de emergencias.
La plataforma,
de 18 metros de diámetro, cuenta con
una capa de hormigón de entre 150 y
200 milímetros y se ha convertido ya
en el primer helipuerto privado de Euskadi.
Aunque ya ha sido utilizado para un evento
publicitario, el futuro del helipuerto no
está del todo claro ya que diferentes
asociaciones han presentado alegaciones en
contra de su construcción.
La plaza de la crisis
Entre el parque de Doña
Casilda y la Campa de los Ingleses hay una
nueva zona ajardinada, la plaza Euskadi. Diseñada
por la paisajista Dinana Balmori, este rincón
ha sufrido la crisis económica en primera
persona y de los bocetos originales se han
tenido que suprimir grandes ideas como una
fuente central o unas esculturas para cubrir
las salidas de aire del aparcamiento.
En cualquier caso, la plaza
se ha convertido ya en un reclamo más
del nuevo Bilbao y sus casi un centenar de
árboles representan el mayor tesoro,
sobre todo, cuando dentro de unos años
crezcan algunos metros y den a la plaza un
aspecto de isla en medio del caos de la ciudad.
Desembarco de la BBK en la
Torre
Han sido necesarias duras
negociaciones para que la Torre
Iberdrola fije su rumbo en Bilbao. Promotora
Vizcaína anunció en su día
su intención de salir del proyecto,
que dirigía a partes iguales con
la compañía eléctrica,
para centrarse en la venta de las viviendas
de lujo que Carlos Ferrater, Luis Domínguez
y Xavier Martí han diseñado
junto al rascacielos. Desde ese momento,
han sido varias las posibilidades barajadas
hasta que finalmente Iberdrola anunciase
la compra del 100 por cien del edifico y
la venta de un tercio de la torre a la BBK
por 80 millones de euros.
La Torre Iberdrola se vio
entonces obligada a cambiar su estructura
interior. La compañía de Sánchez
Galán instalará su sede central
en lo alto del rascacielos y el resto de
las 41 plantas se dividirán para
acoger diferentes empresas. Eso sí,
la BBK ha anunciado que con esta compra
no dará marcha atrás a su
proyecto de instalarse en Zorrozaurre.
Vecinos de la Torre
Los arquitectos Carlos
Ferrater, Luis Domínguez y Xavier
Martí han diseñado dos edificios
de viviendas rodeados de lujo y confort
para flanquear la Torre
Iberdrola. Una de las mayores peculiaridades
de estos bloques será la doble piel
de la fachada: una mezcla de vidrio y paneles
fijos y móviles que los inquilinos
podrán ubicar a su antojo para filtrar
la luz que entre en cada hogar.
En total serán
133 viviendas de entre 57 y 178 metros cuadrados.
Las hay duplex y de una única planta,
con tres o cuatro dormitorios y con terrazas.
Todas son exteriores y tienen paneles modulables
para adaptar las viviendas a las necesidades
de cada uno. Pero lo más impresionante
de estos edificios estará en el exterior,
con la plaza Euskadi y la Torre Iberdrola
de vecinos en la que se ha convertido ya
en la zona más vanguardista de Bilbao.
Estas viviendas no se podrán ocupar
hasta 2011, una vez finalizado el rascacielos.
Un puente con 73 años de
historia
El emblemático puente de
Deusto, con sus más de 70 años
de vida, se sumará pronto al Plan de
Abandoibarra a través de una reforma
integral. El puente levadizo, obra del arquitecto
Ricardo Bastida y los ingenieros Ignacio de
Rotaeche y José Ortiz de Artiñano,
tiene medio kilómetro de longitud y
27 vanos.
La estructura que sirve
de nexo entre el centro de Bilbao y Deusto
tendrá nuevas barandillas, mejores
accesos, una reducción considerable
de las vibraciones y, sobre todo, una espectacular
iluminación que le hará recuperar
el protagonismo que en su día tuvo
en Abandoibarra.
La calle Ramón Rubial
Abandoibarra y el Ensanche
bilbaíno están unidos por
una nueva vía: la calle Ramón
Rubial. Un recorrido de 140 metros de longitud,
con dos carriles y un único sentido
que va desde la pasarela de Pedro Arrupe
hasta la Plaza de Euskadi, pasando junto
a la Biblioteca de la Universidad de Deusto
y el futuro Paraninfo de la UPV y casi llegando
al Museo de Bellas Artes.
Y es que la cultura es un
elemento muy importante del nuevo Bilbao.
Con importantes medidas de seguridad, grandes
salas de estudio y lectura, una cuidada
iluminación, despachos, aparcamientos
y un archivo impresionante, la Biblioteca
de Deusto se ha convertido en un nuevo reclamo
para el Bilbao cosmopolita que César
Pelli dibujó hace ya 20 años
y que no ha dejado de sorprender a sus visitantes.
Edificio Artklass
Abandoibarra tendrá
también un pedazo del Ensanche bilbaíno.
Y es que el arquitecto luxemburgués
Rob Krier ha diseñado para Abandoibarra
un edificio de viviendas que fusiona el
arte y el clasicismo. Artklass -así
se ha bautizado el proyecto- estará
formado por seis bloques con seis fachadas
diferentes. En total serán ocho plantas
de lujo con pisos de hasta 1,2 millones
de euros.
Más de una década
de trabajos
Cuando
a principios de los años 90 las instituciones,
reunidas en la sociedad Bilbao Ría
2000, hablaban del futuro Abandoibarra, nadie
podía imaginar que lo que antes era una estación
de contenedores de Renfe y una zona marginada
a orillas de la ría se podía convertir en
poco más de una década en el espacio de cultura
y lujo más importante de Bilbao.
Por
el momento, han sido muchas las inauguraciones
celebradas por los bilbaínos. El
museo Guggenheim
de Frank Gehry
fue el primero en comenzar a dar a la ría
el protagonismo que se merece. Después
vino el Palacio
Euskalduna,
diseñado por Federico
Soriano; el
centro comercial Zubiarte,
de Roberto A.M.
Stern; el paseo
de Uribitarte,
la reparación de los muelles,
la pasarela de
Pedro Arrupe,
la ampliación del parque
de Doña Casilda,
el Hotel Sheraton
(que ahora pertenece a la cadena Meliá),
de Ricardo Legorreta,
las viviendas
de lujo diseñadas por Luis
Peña Ganchegui, la
Biblioteca de
la Universidad de Deusto,
de Rafael Moneo, y el paraninfo
de la UPV, de
Álvaro
Siza.
En definitiva, un proyecto ideado por el
arquitecto argentino César
Pelli y que finalizará en unos años,
cuando queden inaugurados sus últimos edificios
singulares: la Torre
de Iberdrola y las viviendas y oficinas
anexas. |