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La nueva biblioteca de Deusto
abrirá en año y medio con un fondo
de 800.000 libros
CARMEN BARREIRO
La
nueva biblioteca de la Universidad de Deusto,
la «más grande del País Vasco»,
abrirá sus puertas en octubre de 2008.
El edificio, obra del prestigioso arquitecto Rafael
Moneo, albergará en su interior más
de 800.000 libros, de los cuales 200.000 serán
«de libre acceso». El resto de las
obras, entre las que se encuentran una veintena
de incunables ligados a la teología y la
filosofía, «estarán en depósito».
Concebida como un Centro de Recursos para el Aprendizaje
y la Investigación (CRAI), la biblioteca
formará parte del «gran eje cultural
de Abandoibarra» junto con el Guggenheim,
el museo de Bellas Artes y el Palacio Euskalduna,
según recordó ayer el rector de
la Universidad de Deusto, Jaime Oraá.
El inmueble, un espectacular bloque
acristalado de «esquinas redondeadas»,
ocupa un solar de 3.000 metros cuadrados ubicado
justo enfrente de la pasarela Padre Arrupe. Las
obras de construcción del edificio finalizarán
en la primavera de 2008, aunque la apertura al
público tendrá que retrasarse hasta
el mes octubre para poder realizar el traslado
de los libros durante el verano. «Será
una laboriosa mudanza de no menos de tres meses»,
adelantó ayer la directora de la biblioteca,
Nieves Taranco.
40 millones de euros
Con capacidad para 1.200 usuarios,
el inmueble tiene una superficie total de 22.275
metros cuadrados distribuidos en diez plantas.
La mitad estarán bajo tierra, mientras
que una fachada de pavés traslúcido
envolverá el resto de la estructura «para
no competir con los brillos del Guggenheim»,
según explicó el propio Rafael Moneo
en la presentación del proyecto, uno de
los «más ambiciosos» a los
que se ha enfrentado la Universidad de Deusto
en sus 120 años de historia. Levantar el
edificio costará «cerca de 40 millones
de euros», precisó Jaime Oraá.
La biblioteca se dividirá
en tres grandes bloques: la planta de acceso,
las salas de lectura y el depósito bibliográfico.
El centro también dispondrá de servicio
de cafetería y «aparcamiento privado»,
con capacidad para setenta vehículos. Las
estancias estarán divididas por muros de
cristal para facilitar el tránsito de los
usuarios por el edificio, distribuido en torno
a un «gran vestíbulo central»
en el que se colocarán los mostradores
de información y el control de préstamos.
Las salas de lectura ocuparán gran parte
de las cuatro plantas sobre rasante y estarán
orientadas hacia el museo Guggenheim.
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